Tubolito es apostar por el minimalismo inteligente. Es la marca ideal para el ciclista que busca optimizar su kit de herramientas, para el competidor que quiere rebajar peso sin pasar al tubeless, y para cualquiera que valore la ingeniería europea aplicada a los detalles. Con Tubolito, llevar una cámara de repuesto ya no supone cargar con un bulto pesado y molesto.
Sobre Tubolito
Tubolito ha transformado la cámara de aire, ese componente que muchos daban por estancado, en una pieza de alta tecnología. Su secreto reside en el uso de un elastómero de poliuretano termoplástico (TPU) de última generación. A diferencia del butilo tradicional, este material permite fabricar cámaras que son hasta un 60% más ligeras y significativamente más resistentes a los pinchazos y pellizcos. Para un ciclista, esto significa una reducción drástica del peso periférico (donde más se nota al acelerar) y una fiabilidad técnica superior.
El catálogo de Tubolito está diseñado para satisfacer todas las disciplinas. Su gama Tubo-Road es la favorita de los escaladores que buscan limar cada gramo, mientras que la serie Tubo-MTB ofrece una resistencia estructural que permite rodar con presiones más bajas sin riesgo de reventones por llantazo. Sin embargo, su producto más icónico es la S-Tubo, la versión "Spare" (repuesto) que, gracias a su válvula desmontable, se puede enrollar hasta ocupar un espacio mínimo, convirtiéndose en la solución de emergencia perfecta para llevar en el bolsillo del maillot o en bolsas de sillín minimalistas.
Tubolito ha seguido innovando con la integración de tecnología NFC en algunos modelos, permitiendo medir la presión del neumático directamente con el smartphone. Además, han mejorado la sostenibilidad de sus procesos, asegurando que el TPU sea un material 100% reciclable. Lo que realmente diferencia a Tubolito es su capacidad para mantener el aire durante más tiempo que el látex y ofrecer una resistencia térmica que las hace compatibles con frenos de zapata (en sus versiones específicas), algo que históricamente fue un reto para los termoplásticos.