Elegir Race Face es apostar por la herencia del freeride combinada con la tecnología de competición más moderna.
Es la marca ideal para el ciclista que busca una bicicleta que inspire confianza, que aguante los impactos y que mantenga un rendimiento impecable temporada tras temporada. Con Race Face, el límite lo pones tú, no tu material.
Sobre Race Face
Race Face no fabrica componentes para rodar por asfalto; los fabrica para resistir el trato más salvaje que puedas imaginar. Fundada por un grupo de ciclistas que necesitaban piezas que no se rompieran en los cortados y raíces del North Shore, la marca se ha convertido en el referente mundial para quienes buscan durabilidad sin penalizar el peso.
Su estética es inconfundible: robusta, técnica y con ese toque rebelde que define la cultura del MTB de montaña real. La joya de la corona de la marca es su línea de bielas.
Desde las indestructibles Turbine de aluminio forjado hasta las ultra-ligeras Next SL de carbono (que ostentan el título de ser unas de las más ligeras del mercado para XC y Trail), Race Face ha perfeccionado el sistema de anclaje Cinch, que permite intercambiar platos de forma sencilla y adaptar las bielas a cualquier estándar de eje. No es solo ingeniería, es versatilidad aplicada al barro y las rocas.
En el puesto de mando, Race Face fue pionera en popularizar el estándar de 35 mm de diámetro para manillares y potencias, logrando una rigidez frontal que transforma la precisión en el manejo de la bicicleta. Además, su gama de ruedas Vault y Turbine ofrece unos bujes con un engranaje casi instantáneo, fundamental para superar secciones técnicas donde cada golpe de pedal cuenta.
Pero no todo es metal y carbono; su línea de protecciones y ropa técnica sigue la misma filosofía: materiales resistentes a la abrasión y una libertad de movimiento total.