Es la marca para el ciclista que no se conforma con lo estándar y busca para su transmisión el mismo nivel de cuidado que recibiría una máquina de competición de élite. Con Motul, la experiencia de mantenimiento se profesionaliza, asegurando que cada salida sea tan suave y eficiente como la primera.
Sobre Motul
Motul no necesita presentación en el mundo de la velocidad, pero su llegada al ciclismo bajo la línea Motul Bike Care ha redefinido lo que esperamos del mantenimiento de nuestras bicicletas. La marca francesa no se ha limitado a adaptar fórmulas, sino que ha desarrollado desde cero una gama completa que traslada su legendaria experiencia en lubricación y protección bajo condiciones extremas a las necesidades específicas del pedal.
Desde la carretera hasta el e-MTB más exigente, Motul ofrece una eficiencia química que garantiza una transmisión silenciosa y una protección duradera. El corazón de su gama son los lubricantes de cadena, formulados con tecnologías avanzadas que incluyen ésteres y, en sus versiones más premium, partículas de grafeno. Estos compuestos no solo reducen la fricción a niveles mínimos para ahorrar vatios, sino que crean una barrera molecular que repele el agua y la suciedad en condiciones críticas.
Además, Motul ha puesto un énfasis especial en la sostenibilidad: la gran mayoría de sus productos de limpieza, como el Frame Clean o el Chain Clean, son totalmente biodegradables, demostrando que la máxima potencia de limpieza no tiene por qué estar reñida con el respeto al medio ambiente.
Otro punto fuerte es su línea de productos para el cuidado del ciclista y el taller, incluyendo desengrasantes que se evaporan sin dejar residuos y protectores de cuadros que dejan un acabado de exhibición. Al elegir Motul, el ciclista está adquiriendo un producto con el sello de una marca que ha lubricado motores de 300 km/h, lo que se traduce en una fiabilidad absoluta cuando los componentes de la bicicleta se someten a su máximo esfuerzo.